viernes, 2 de abril de 2010

Vio una larga antorcha blanca...


... consumiéndose, extendiendo su cabellera naranja

y cana, despidiendo una columna de humo maloliente

que se retorcía creando caprichosas formas.

Aspiró el intoxicante aroma

que todo humano emana,

el sudor de las manos,

las lágrimas de los ojos entornados,

flácidos y vidriosos, hacia el vidrio de la ventana.

Se arrojó al vacío, quedó suspendida.

Se mezcló con los perfumes de un mundo vasto y suicida,

que se mostraba tan indiferente a su presencia

como lo era ella misma de estar existiendo.

No era consciente de ser tangible y finita,

de ser solo materia,

de no tener un alma más amplia que la propia esencia

de una vida despreciada y probablemente despreciable.

No conocía más precisión que la del presente,

de acantilados y valles artifiales creados por el hombre.

No conocía con precisión más que el presente,

no guarda recuerdos ni esperanzas como las del hombre.

La mosca se posó cerca de una gota de llanto incipiente,

gestada con furia, apenas nacida.

Trató de beber de ella y fue espantada.

Huyó despavorida,

y naufragó en la corriente

que unos dedos largos como anguilas

cartografió al romper el aire.

Y el animal gimiente,

cortando la cabeza de la antorcha,

esparciendo sus cenizas en un abrevadero,

se sintió un punto envidiosa de la naturaleza de la mosca

y más tarde orgullosa de su naturaleza humana.

martes, 16 de marzo de 2010

La geografía se aprende viajando y las matemáticas haciendo el amor.
Los buenos escritores se esmeran en su caligrafía porque saben que lo importante no es economizar papel.
Los primeros experimentos son siempre una mierda.
De las cosas agradables nunca tenemos suficiente.

Esas son cuatro de las verdades elementales. Hay tantas como puntos de vista y cada uno debe defender el suyo. Esto también es una verdad elemental. Todo lo que yo digo lo es.



Lo es para mí.



Solo tienes que sustituir "yo" por "yo" y también lo será para ti. Porque yo... ¿creo que lo son?

miércoles, 10 de marzo de 2010

Caídos.

Cuando Thánatos, ya sea de una patada o con llave, abre una puerta ¿quién puede cerrarla?
Uno va paseando, molestándose con otros conductores, con un mapa impreciso y comentando los accidentes del camino. Un grupo de fábricas abandonadas, un solar sin edificar, una desgracia un parque empresarial, publicidad de un producto que conoces o no. De eso se trata.
Otra vez, aunque es una situación solo parecida. Infitas combinanciones de sucesos y un único fin. Uno muere y los demás son llevados al limbo, por más tiempo, con más fuerza o solo de paso. Hace frío aquí, todavía siento su cuerpo frío. De la cerradura del servicio queda solo un aguerito, miro por él y veo el reflejo de la puerta en el espejo, Entoces ¿es eso lo que hay al otro lado?
Yo no quiero saberlo todavía. Yo no quiero morirme así, como estoy, ahora mismo no me apetece. Porque si esto es todo, entonces, vaya mierda, entonces sí que me salgo en el próximo desvío.
Oí en una serie de la tele que "siempre vamos a querer cinco minutos más". ¿Por qué no? ¿No es lo lógico? No es ser fuerte estar mentalizado ante la muerte, es triste. La muerte siempre va un segundo por delante. Y sin embargo míranos a todos. Pisando el acelerador y pensando que es lo lógico y viviendo felices con nuestro quebradizo razonamiento. ¡Un ser humano razonando! ¿Dónde se ha visto eso?

miércoles, 3 de marzo de 2010

Rápido

Ahora sí, ahora sí, ahora sí.
Ahora puedo fumar hasta la saciedad y no me duele, no me importa.
Ahora puedo hablar durante horas con gente aburrida, qué más da, si no voy a escucharles; dar conferencias, clases, charlas, enseñar a la gente cosas que solo yo sé, solo tienen que dare permiso ( y si no me lo dan me deslizaré en palabras indiscretas e indeseadas ).
Ahora sí, tengo mil ideas, ganas de todo.
Escribir un libro, ya sé de qué.
Salir a cenar, ya tengo ganas, ya no estoy deprimida. Anulo mi autodiagnóstico.
Hiperbolizando cualquier hecho simple.
Parabolizando cualquier hecho difícil.
Sumarme a él, sumarme, sumarme.
Ahora todo es matemático, todo exacto.
Todo es filosofía y pensamiento.
Literatura, porque puedo mentir y crear.
Literatura, porque te miento y te creo.

viernes, 26 de febrero de 2010

¿Nunca has creído que estarías mejor...

... no sé, quizás muertx, inconsciente, anulado realmente y no solo en el tiempo y en el espacio? Pero por otra parte agradeces, no sabes bien porqué, sentir un aprecio instintivo, animal, por la vida concedida y la agradeces y piensas que no pasa nada que tampoco es tan grave, ke no pasa nada, que de tanto oír exagerar estás exagerando y no es verdad que vivamos dos días, porque, al fin y al cabo, mira la gente que en la tele dice que su vida empezó a los cuarenta, o a los cincuenta, o a los setenta y cinco años.
¿Es que las cosas no van a tener sentido nunca? ¿Cuándo voy a querer las cosas que tengo de la misma forma en que deseo aquellas de las que carezco? ¿De verdad todas las oportunidades que se me presentan en la vida son tan despreciables como yo las hago? Lo dudo. Lo dudamos todos.
La vida, según parece, es un dejarse fluir, porque no se puede ir hacia delante, ni hacia detrás y ni siquiera a los lados. La vida es la que es, la vida es la que tienes, la que estás haciendo y deberías estar contento de tenerla al menos. Pero entonces ¿qué coño son estos diques, estas presas, estos muros de palo, y por qué cualquiera se pone careta de nutria y ya no sabes quién es quién porque unos son lo mismo que otros? La culpa la tienen las ilusiones que te ponen las pilas para luego quedarse en el camino.
El césped siempre parece más verde en casa del vecino. Aunque sea el mismo albero en todos los jardines.
Los escaparates están llenos de los juguetes que atormentan las bocas de los niños.
La tristeza es tristeza en tanto estás triste, luego es amargura, luego sangre.
La felicidad es felicidad en tanto estás alegre, luego es recuerdo, luego meta, luego frustración, luego nada.

martes, 16 de febrero de 2010

Por dentro, más denso que la sangre,...


...más caliente que el fuego, más pesado que la roca;

por dentro, yo soy la que fluye, a empujones por tu cuerpo.

Yo soy el metal gimiente y grave que se mueve en ti

invadiéntose como el oxígeno.

Avanzo,

en cada abrazo, en cada inspiración.

Tu cuerpo me absorbe y se intoxica

y yo ya no sabría vivir sin ser gestada en tus entrañas.

Aunque estés empapado en mí y el vello de tu cuerpo se haga espinas

no me expulses, no me expulses.

Quiero hasta la última punzada, hasta el último picotazo en la carne

débil de mis antebrazos, de mi cuello, de mi vientre.

Más rápido, más fuerte más intenso, más animal.

Si te vas a marchar porque me tienes dentro

quiero clavarme en tu piel,

quiero clavarme tu piel antes;

porque yo soy el metal que llevas debajo

haciendo prisionera tu sangre,

bebiéndome tu sangre,

sustituyendo tu sangre.

Si te vas a marchar porque ya no me quieres dentro,

¿no soy yo quien te hizo duro?

¿no son mi fruto esas espinas?

Yo también fui una vez humana.

martes, 26 de enero de 2010

Y entonces...

... la colilla con su ceniza rodó por el tablero de Trivial y los dos jugadores quedaron en tablas, levantándose para abrazarse porque eran amigos.
Mirándose en el sofá se dieron cuenta de cuán absurdos eran todos aquellos juegos de preguntas para dos personas que se conocian tan bien y en los que habían perdido tanto tiempo.
Ahora que sus labios se movían diciendo cosas de verdad, todo el tiempo que tenían parecía poco, todos los caminos demasiado largos y demasiado cortos. Todas las explicaciones, normas y protocolos fueron sometidas a examen y todas las fiestas como al final de una fiesta de disfraces, cuando los invitados, al fin, se desnudan para meterse en la cama a descansar.